La muerte viene liquida, conservada en besos de sangre y pánico
Su lengua fuliginosa, juega al filo de la cascada de cráneos
Se hincha de fuego, se hincha de sangre, se hincha de lava
Y corre tras tu escápula hiriente como boa de fuego candente
La muerte viene liquida y se esparce en el frio continental de tus ojos
Se clava como aguja, en la pupila hipnótica, en tu alma sorda
Se ancla en la carne vertiginosa de mi vientre para doblegarme
¿Qué podré decirle a la muerte que viene cansada de llorar?
¿Quién podrá paralizar su cara de serpiente y su hidrofóbica lengua?
La muerte viene liquida como sangre, como agua que corre por mis manos
Y se esparce en mi piel mientras viola la esperanza de ser eterno.
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