I
La sangre llueve del cielo, mi rostro afilado y rígido como un cadáver.
Me dejo caer sofocado en la montaña, mañana juzgaran los primeros elegidos al azar
Entre cientos de pecadores que van quedando, todos vestidos de blancos y sin dientes
Todas aquellas almas desnudas haciendo fila en la penumbra.
Belcebú buscando carne, ¡se ve tan cómico!- Deberías verlo llorar, a veces, cuando no puede matar; yo he visto cargar en su boca cráneos infantiles, el sonido de su muela que choca con los huesos de los niños, es el dramático pesar que escucha mis oídos , llorando tras las montañas me he quedado, y el silencio se desangra.
Quiero sentir que aun puedo hacerle frente, a mi malavenido dolor.
II
El macabro paisaje de estos días, me hace añorar la vida, quiero volver al principio,
Quiero volver a los brazos de Dios, y no ser parte del pecado, de los muertos
Que caminan al Olimpo de la bestia, todos me empujan hacia su boca
Están triturando los cuerpos con una potencia industrial, machacando cabezas
Algunos cuerpos arrastran sus carnes, su piel se derrite en la hoguera con el fuego
Temo enfrentarme a la hostilidad de Belcebú, el sabe que yo soy el siguiente
Sabe que amo la vida más que cualquier alma, que quiero burlar sus garras,
Pero no puedo escapar, el tiempo ha abandono mi grito de auxilio y debo conformarme
Con ser uno más que sufre el castigo, por conocer el arte del abismo.
“Canto en el camino sin Dios”, en el camino de la bestia se cierran mis ojos….
miércoles, 28 de diciembre de 2011
LA MUERTE VIENE LIQUIDA
La muerte viene liquida, conservada en besos de sangre y pánico
Su lengua fuliginosa, juega al filo de la cascada de cráneos
Se hincha de fuego, se hincha de sangre, se hincha de lava
Y corre tras tu escápula hiriente como boa de fuego candente
La muerte viene liquida y se esparce en el frio continental de tus ojos
Se clava como aguja, en la pupila hipnótica, en tu alma sorda
Se ancla en la carne vertiginosa de mi vientre para doblegarme
¿Qué podré decirle a la muerte que viene cansada de llorar?
¿Quién podrá paralizar su cara de serpiente y su hidrofóbica lengua?
La muerte viene liquida como sangre, como agua que corre por mis manos
Y se esparce en mi piel mientras viola la esperanza de ser eterno.
Su lengua fuliginosa, juega al filo de la cascada de cráneos
Se hincha de fuego, se hincha de sangre, se hincha de lava
Y corre tras tu escápula hiriente como boa de fuego candente
La muerte viene liquida y se esparce en el frio continental de tus ojos
Se clava como aguja, en la pupila hipnótica, en tu alma sorda
Se ancla en la carne vertiginosa de mi vientre para doblegarme
¿Qué podré decirle a la muerte que viene cansada de llorar?
¿Quién podrá paralizar su cara de serpiente y su hidrofóbica lengua?
La muerte viene liquida como sangre, como agua que corre por mis manos
Y se esparce en mi piel mientras viola la esperanza de ser eterno.
EL RECUERDO DE UN RECUERDO
Me detuve a cantar el recuerdo de un recuerdo
Y no oí nada en mi canto
Me perdí, y no sé si estoy cantando
O si es el recuerdo de un recuerdo el que va quedando
Más no me importa si me acuerdo
Porque de aquel recuerdo me seguiré acordando.
Y no oí nada en mi canto
Me perdí, y no sé si estoy cantando
O si es el recuerdo de un recuerdo el que va quedando
Más no me importa si me acuerdo
Porque de aquel recuerdo me seguiré acordando.
martes, 27 de septiembre de 2011
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